En el condado del
Carmen, miren lo que ha su cedido
murió el
Xerife
Mayor, quedando
Román he rido.
Otro día por la mañana,
cuando la gente llegó,
unos a los otros di cen,
no saben quién los mató.
Anduvieron informando,
como dos horas después supieron que el malhechor era
Gregorio
Cortés.
Exhortaron a
Cortés por todo y pidió el
Estado vivo o muerto que lo aprendan
porque a varios ha matado
Decía
Gregorio
Cortés con su pistola en la ma no
Lo siento haberlo matado,
lo que siento es a mi hermano
Decía
Gregorio
Cortés, con tu alma muy encendida,
Lo siento haberlo matado,
la defensa es permitida.
Gregorio,
Lelis y
Aguas, muy pronto lo vas a ver.
Andá, dale a los jerifes que me
vengan a prender.
Decían los americanos, si lo vemos que le hacemos,
si le entramos por derecho, muy poquito volveremos.
Otro día por la mañana el solo se presentó,
por la buena si me aprenden, pero por la mala no.
Aprendieron a cortar, ya terminó la cuestión,
la cobre de su familia la lleva en el corazón.
Ya con esta me despido a la sombra de un cifre,
aquí termina el corrido de
Don
Gregorio
Cortés.