En
la boca del metro vende tabaco,
vestidita de negro y el pelo blanco
En sus ojos chiquitos la pena brilla
Me parece una virgen
sentada en su silla
Cuando acaba su faena
nadie la viene a buscar
Y a mí me da mucha pena
cuando solita se va
Abuela, déjame quererte a ti,
como no he querido a nadie
Abuela, yo tampoco conocí
ni mi abuela ni a mi madre
Abuela, aunque no llevo tu sangre
ni tampoco tu apellido
Yo quiero verte, mi amor,
y así entendremos los dos
lo que nunca hemos tenido
A la boca del metro no vino un día
comprendí que algo malo le pasaría
Me acerqué a su casita que estaba abierta
y la vi en su sillita que estaba muerta.
Como nadie le lloraba a su vera
me quedé
y las flores de mi llanto
en sus manos derramé.
Abuela, déjame quererte a ti
como no he querido a nadie
Abuela, yo tampoco conocí
ni a mi abuela ni a mi madre
Abuela, aunque no llevo tu sangre
ni tampoco tu ape llido
Yo quiero darte mi amor
Y así tendremos los dos
Lo que nunca hemos tenido