timos amargados
sin más fuerzas que el aliento que
te ayuda a no morir?
Cuando todo se nos niega
y hasta el ser que más amamos,
se nos va con el consuelo
de tener con quien sufrir.
Una noche de mi vida
cuanto má s había soñado,
me gritó que había muerto su
cariño para mí.
Golpeé con rabia su puerta,
la sabé desesperado,
porque así quedaba to da mi razón
para vivir descorazona do .
Y rodar el mundo desecho a mis pies,
y en esa angustia de desesperado,
¿quién piensa en la dicha
de otro querer?
Descorazonado,
rodé por las calles pensando morir
y ahora que todo el mal rato ha pasado
te digo que vale la pena ahí
vivir.
Cuando ya ni de la gente,
ni del mundo me confiaba,
cuando todo era tan triste,
tan oscuro para mí,
cuando este dolor tan mío,
como garras se clavaba,
otro amor llegó a mi vida,
hoy he vuelto a sonreír,
Es po r eso si algún día
te sentís desengañado
Y al pensar que estás deshecho
el dolor te hace reír
No te olvides que una noche
yo también desesperado
No encontraba más
consuelo que un rincón
Para morir descorazonado
Rodeé por las calles pensando morir
Y ahora que todo
el mal reto ha pa sado
Te digo que vale la pena vivir